Álvaro se convencía de que lo suyo era “estacional”.
Enero flojo, ya sabes.
Pero no era el calendario lo que fallaba: eran las fugas de margen.
Descuentos por quedar bien.
Propuestas que tardaban una semana.
Un cliente gigante dictando horarios, precios y hasta el ambiente de la oficina.
Me mandó su cuenta de resultados de los últimos 3 años y los balances.
Nada de florituras…

A los dos días tenía su espejo:
- dónde se iba el margen,
- qué líneas subvencionaban a las demás,
- y una comparativa con la competencia (las de siempre… y un par que ni conocía) que daba pena verla.
Nos vimos una mañana entera.
Café, informes, rotulador.
— No estás en crisis —le dije—.
Te falta tomar el control.
Y nos ensuciamos las manos: empaquetar la oferta (básico/mejor/óptimo), precios revisables automáticamente, descuentos sólo con permiso, pago por adelantado e hitos.
Mensajes específicos para cuentas que pagan por rapidez, no por favores.
Se fue con el rostro fruncido.
Perfecto…
La incomodidad es la señal de que estás por cambiar.

Tres correos más tarde, firmó dos proyectos sin titubear.
Cuatro semanas y el período promedio de cobro se redujo en once días.
A la 6ª semana, al “gran cliente” le presentó el submódulo… PAGADO.
La sensación en el equipo fue diferente: control.
Y no te digo esto para venderte humo.
Te digo porque igual estás ahí: curras, facturas, te dejas la piel… y la caja no lo sabe.
Si te identificas, lo que necesitas no es una nueva herramienta ni una charla motivacional.
Debes de ver tu negocio con otros ojos y decidir con números.
Eso es ImpulCEO.

Me mandas tu cuenta de resultados de 3 años y Balances.
Los comparo con tu liga real (los que ves y los que no).
Te dejo un informe con datos y comparativa real: dónde estás ganando, dónde pierdes dinero y qué acciones tienes que priorizar para margen y caja.
Luego nos sentamos una mañana tú y yo: decidimos, ponemos fechas y asignamos responsables.
Sales con un plan de 90 días en una página.
¿Quieres ayuda en las trincheras?
Opcional, 30 días por WhatsApp (costo adicional) para consultas, ideas, negociaciones, cambios.
Cero folios de relleno. Cero excusas.
No prometo milagros.
Prometo transparencia y disciplina.
Y una empresa que deja de disculparse y comienza a cobrar lo que vale.
Si quieres tu radiografía, ¡contéstame con «Quiero mi ImpulCEO» o ingresa a ImpulCEO!
Bonificación por tiempo limitado: te regalo una recopilación con mis mejores entrevistas en la Bolsa de Madrid.
Porque observar qué es lo que piensan los que mueven el mercado también renta.
Y aprendes.
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