Reuniones que merecen la pena (o no se hacen)

De vez en cuando me dicen:

«Rodolfo, ¿cómo reduzco las reuniones sin perder coordinación?» 

La oficina es para coordinar; el resto, por escrito.

La regla es muy simple: si no hay propósito, fecha y responsable, no hay reunión.

Hay un documento.

La idea clave es la regla 3D: Decisión, Deadline y Dueño.

Si no están las tres, no convoques.

Escribes… y listo.

Por qué es importante: Reunirse no es progresar, entregar sí.

Cada hora de reunión tiene unos costes: pérdida de concentración, tareas interrumpidas, decisiones retrasadas.

Con normas definidas, recuperas tiempo, mejoran las decisiones y disminuye el cansancio del equipo.

Reuniones que merecen la pena o no se hacen la Regla 3D

Te cuento un caso: 

Empresa de servicios con 18 reuniones semanales de «seguimiento«.

Mucho bla bla, poco manos a la obra.

«Implementamos la regla 3D y el formato de una página«.

En 30 días: 

  • -42% de horas en reuniones, 
  • +21% de entregas a tiempo, 
  • y un equipo menos quemado.

Lo que no llenaba 3D, se resolvía escribiendo.

Cómo lo hago (una página):

Título que inicie con verbo («Definir precios Q1«), decisión explícita, fecha límite en la misma reunión, responsable que firma.

Orden de 3 puntos:

  • situación en 5 líneas,
  • alternativas con pros/contras,
  • sugerencia de decisión.

Normas de participación: Máximo 6 participantes; documento abierto; sin móvil.

Acta en 5 minutos: qué decidimos, quién hace qué, para cuándo y cómo medimos.

¡OJO con las señales de alarma!:

  • si te vas sin claridad ni compromiso,
  • si la mitad de la gente no habla,
  • si discuten lo mismo cada semana,
  • si «seguimiento» es un eufemismo por indecisión.

No tienes reuniones… tienes rutina improductiva.

Qué haría mañana (30 min):

«Cancela todas las reuniones de la semana que no sean en 3D«.

Deja sólo tres reuniones fijas:

  • coordinación semanal (30’),
  • decisión de producto (30’),
  • y revisión de métricas (30’).

El resto, por escrito.

Menos reuniones, más decisiones.

El tiempo recobrado es tiempo extra.​

Y te recuerdo que muchas veces el problema no son las reuniones… sino el fundador que quiere estar en todas: El mito del founder multitarea

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