Imagina que diriges una empresa de alimentación y alguien te presenta un nuevo material para envasar tus productos.
Es más sostenible, protege bien el contenido y podría ayudarte a diferenciarte de la competencia.
Te interesa…
Hasta que preguntas cuánto cuesta adaptarlo a tu fábrica.
Si necesitas cambiar las máquinas, modificar la línea de producción y formar de nuevo al personal, empiezas a hacer números.
Y puede que la innovación sea estupenda, pero decidas seguir utilizando el material de siempre.
El director financiero también tiene derecho a dormir bien.
Por eso me ha llamado la atención una empresa barcelonesa: Pack2Earth.
Ha desarrollado materiales a partir de plantas y minerales para sustituir determinados plásticos en envases y otros productos.
Pero lo interesante no es únicamente el material.
- Según explica la compañía, sus formulaciones pueden utilizarse en maquinaria y moldes ya existentes, ajustando su configuración.
Eso cambia bastante la conversación con el cliente.
Ya no le estás pidiendo que sustituya su fábrica para probar tu innovación.
Le estás ofreciendo una alternativa que puede incorporar aprovechando buena parte de lo que ya tiene.
Una buena innovación no debería exigir al cliente que revolucione su empresa para poder comprarla.

Pack2Earth ha dado otro paso interesante.
Puedes comprar sus materiales, encargar soluciones de envasado terminadas o adquirir una licencia para fabricarlos y venderlos.
Incluso puedes recurrir a tu proveedor habitual para que los produzca bajo licencia.
Fíjate en la diferencia.
Si tu negocio consiste exclusivamente en fabricar y vender, para crecer necesitas aumentar tu capacidad de producción.
Más instalaciones, más maquinaria, más inversión.
Pero si has desarrollado un conocimiento que otros fabricantes pueden utilizar, aparece otra posibilidad:
Crecer aprovechando la capacidad industrial que ya existe.
Naturalmente, hay que proteger las formulaciones, garantizar la calidad y conseguir que el negocio resulte rentable para todos.
Y todavía habrá que comprobar hasta dónde llega Pack2Earth en precio, rendimiento y capacidad de suministro.
Pero su planteamiento contiene una lección que va mucho más allá de los envases sostenibles.
A veces el negocio no está solamente en lo que fabricas, sino en lo que sabes hacer y otros podrían pagar por utilizar.

Piensa en una empresa industrial que lleva veinte años perfeccionando un proceso.
Quizá considera ese conocimiento una simple ventaja técnica.
- Pero, ¿y si pudiera convertirse en una nueva fuente de ingresos?
Muchas empresas tienen capacidades valiosas que ni siquiera reconocen como tales.
Piensa en tu negocio y analiza si ¿Entiendes tus fortalezas?
No todo conocimiento puede licenciarse, ni toda innovación necesita convertirse en un negocio independiente.
Pero conviene hacerse una pregunta de vez en cuando:
- ¿Estas aprovechando comercialmente todo lo que has aprendido a hacer bien?
Quizá tu próxima línea de ingresos no necesite una nueva fábrica.
Quizá sólo necesites que mires de otra manera lo que ya sabes hacer.
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