El despiste del inversor con las grandes empresas de Internet

Cuando está de moda, probablemente es ya demasiado tarde para invertir. Por otra parte, el inversor sin experiencia quiere demostración del modelo de negocio. Las grandes empresas de Internet son aquellas que generan una nueva categoría y la lideran pero necesitan inversores que “se fíen” del olfato del emprendedor y de su capacidad de ejecución que pasa, irremediablemente, por la capacidad para crear un equipo ganador.

La mayoría de Business Angels vienen de otros sectores. En España, muy frecuentemente, lo hacen del sector inmobiliario y les es muy difícil entender las peculiaridades de la inversión en tecnología e Internet. Otros, los que provienen de entornos industriales que han vivido la caída de grandes empresas en su sector, están más preparados que los primeros para aceptar las inseguridades de este tipo de inversiones de alto riesgo.

Por ello, en la generación de un ecosistema inversor de éxito, es tan necesaria la presencia de inversores que hayan sido antes emprendedores de éxito que conocen la incertidumbre y saben aceptarla como parte del camino para generar grandes empresas en menos de 5-7 años.

Cuando una inversión de 10.000 euros puede, en ese periodo, producir 1 millón, hay también que entender que el riesgo es muy alto y que sólo entre un 3 y un 5% de las startups lo consiguen. Son algo más del doble las que producen rentabilidades superiores al 100% anual y menos de un 30% las que devuelven el dinero.

Casi el 70% son perdidas totales o parciales. Alto Riesgo gran rentabilidad si aciertas.

España es un país que tiende a querer hacerlo todo a su manera y muchos inversores creen que, con sus conocimientos, van a ser grandes inversores en entornos de alto riesgo. Se equivocan. Incluso los que llevamos ya casi 30 años invirtiendo en este tipo de empresas podemos, como mucho, mejorar el porcentaje de quienes lo hacen por primera vez.

Existen demasiados elementos que están fuera del proyecto en sí mismo. Calidad de los competidores, falta de financiación, perdida del equipo en el peor momento. Todo cosas que el inversor cree poder manejar porque “ya tiene experiencia anterior en su empresa”.

El problema es que, con la velocidad de Internet, el entorno cambia a diario y la capacidad de adaptación tiene que ser clave. Muchos empresarios de éxito se la pegan en Internet por “querer hacer las cosas como han aprendido en sus empresas”.

La cuenta de resultados es siempre eso pero, en Internet puede haber otras cuentas de resultados que no figuran en el Balance y tienen más peso. Perseverancia, equipo y talento flexible son la clave.

Ah! E inversores con buenos nervios.

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