La plataforma online que da vida

Leeros este artículo de Fast Company. No tiene desperdicio. Lo que empieza siendo una preocupación antigua -la preocupación por el maltrato animal en pruebas científicas- termina siendo una nueva aproximación al Ser Humano 3.0 de Kurt Kuzweil. La creación de una plataforma abierta a todos los científicos que simule el cuerpo humano y les permita experimentar drogas de todo tipo sin usar animales de laboratorio tiene un gran porvenir.

Este tipo de plataforma abierta avanzaría a toda velocidad impulsada por miles -cientos de miles quizás- de científicos que, desde cualquier parte del mundo y de cualquier especialidad la fueran mejorando y consiguieran abaratar y potenciar el desarrollo de nuevos fármacos.

La reflexión, mucho más allá de la aplicación obvia para el desarrollo de nuevas medicinas, es que pronto dispondremos de la capacidad de simular cualquier tipo de entorno por complejo que sea, desde el cuerpo humano hasta los efectos de una ola de 18 metros en el entorno de la ciudades costeras de una zona concreta.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Lo que aprendí negociando cuando no tenía poder

Lo que aprendí negociando cuando no tenía poder

Otro día te contaré mi experiencia negociando con japoneses… aquello fue un máster acelerado en paciencia y estrategia. Pero hoy quiero hablar de algo más genérico. Hace años me encontré en una de esas situaciones que parecen imposibles. Necesitaba cerrar un acuerdo…...

Computación cuántica: es experimentación real

Computación cuántica: es experimentación real

Durante años la computación cuántica fue un concepto elegante para conferencias. Hoy es otra cosa. No porque ya esté en tu oficina, sino porque empresas concretas ya están haciendo pruebas con impacto medible. No hablamos de teoría. Hablamos de nombres propios....

rodolfo-carpintier-cardom-logo

Email

rodolfo@rodolfocarpintier.com

© 2026 Cardom Digital S.L. by Rodolfo Carpintier