Los antecedentes de las patentes modernas fueron los Reales Privilegios de Invención.
El primero concedido en el mundo, del que se tiene constancia, lo fue en 1421 al insigne arquitecto Filippo Brunelleschi en Florencia.
La imagen se corresponde con el primer privilegio encontrado en un archivo español.
Fue concedido en Sevilla en 1478 al médico Pedro Azlor por un nuevo sistema de molienda.
La reina Isabel la Católica lo protegía en todos sus reinos por 20 años, para que “sólo el inventor o quien él designase pudiese utilizarlo”, extracto de “200 años de Patentes” de la Oficina Española de patentes y marcas.
- ¿Y qué me quieres decir con eso?
Bueno, yo no conocía la existencia de Reales Privilegios de Invención, a lo mejor vosotros tampoco.
Pero os lo cuento para hablar de patentes.
¿Tenéis alguna?

En el siglo pasado hubo empresas que vivieron casi 50 años de explotar una patente.
Hoy es poco habitual.
¿Merece la pena el esfuerzo y el coste?
Depende.
Las patentes, sobre todo las americanas, tienen un valor entre los activos de una empresa y sirven, en algunos casos, para disponer de una ligera ventaja competitiva.
Si vas a llevar tu empresa a EE.UU. es una obligación.
En defensa propia.

Conozco un par de empresas españolas que se vieron en la ruina después de que, en EE.UU., les pusieran una demanda por infringir una patente americana que desconocían.
Hay abogados especialistas que te montan un pleito por cualquier similitud con una patente de un cliente suyo.
Así que, si vas a vender productos sofisticados en EE.UU., mejor ir acompañado de una patente americana.
En España y el resto de Europa, la protección, aun existiendo, apenas se litiga en comparación con los EE.UU.
Desde un punto de vista de los inversores, aquellos interesados en “deeptech”, sí les dan mucha importancia a las patentes.
Los financieros puros, menos.

Conseguir una patente no es sencillo.
Tienes que probar que es verdaderamente un “invento” y muchas oficinas de patentes dicen que hay mucho “inventor” suelto que, sin haber hecho una investigación seria, cree que ha inventado la pólvora.
La documentación que se pide es muy exhaustiva.
Si puedes patentar, patenta.
Pero asegúrate antes, de que no estás infringiendo la patente de otro o lo que quieres patentar es… Patentable.
¿Y tú, qué opinas?
¿Te ha dado alguna ventaja competitiva una patente?
Me gustaría saberlo.
Lo que está claro es que estamos muy mal en el listado de países con número de patentes.
Estamos en el puesto 16 de la Unión Europea.
El puesto 20 si lo valoramos per cápita.
¡Despertad empresarios e inventores!
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