La historia de hoy no es mía, es de un compañero con el que me fui a comer el lunes, pero me viene perfecta para tratar de explicar algo que le pasa a la mayoría de negocios.
Mi amigo Rodrigo. No está hecho aposta para que rime.
Se acaba de mudar de ciudad y ahora está buscando para sus dos hijos colegio y guardería (cuidado que ahora se llama escuela infantil y si no se enfadan las profesoras).
El heredero mayor ya lo tienen acoplado en uno de los mejores colegios de la zona. Al pequeño, casi casi, que le llevarán a una guardería privada de ésas con nombre sacado de Mago de Oz.
Antes de venirse, me contaba que estuvieron analizando todas las opciones: Públicas, privadas, concertadas…
Abrieron Google, un Excel y tocaba sacar el listado con cada una de ellas, pros y contras.
Entraron en sus webs (algunas ni eso), vieron sus métodos de enseñanza, cercanía a su casa, instalaciones, reseñas y valoraciones de otros padres, horarios, precios, y así otro largo etcétera.
Una vez tuvieron todas las que había, por uno u otro motivo, tras evaluar lo mejor y peor de ellas, redujeron a 5 cada una de las candidatas.
✌ ¡Check!. Primer paso y estudio hecho.

Así que ahora tocaba ir a verlas.
Primero por fuera.
Se reía contándome que parecían ladrones buscando su presa en un chalet de futbolista. Daban vueltas a la zona, se encaramaban a la verja, hacían fotos…
Como ambos padres trabajan, iban por la tarde en uno de sus paseos, así que para poder acceder y preguntar in situ, les tocaría reservarse unas horas libres por las mañanas.
Tras varios emails y llamadas, ya tenían agendadas las visitas de ‘Jornada de puertas abiertas’.
En la pública debía ser un carajote y les dieron para 5 días después porque tenían el calendario con otros padres repleto.
En la privada, eso era una especie de alfombra roja como los Oscars.
Lógico, porque ahí vas a dejarte tus buenos lereles.

Para no alargarme mucho, y como fue media hora de conversación a carcajadas conociendo cómo es el mundo de la educación hoy día,
Te expongo algunas de las enseñanzas de lo que saqué en claro:
- 1. La primera impresión cuenta y el que diga que la belleza está en el interior, se miente a sí mismo.
Si llegas y ves los carros tirados, juguetes sucios o rotos, profesoras con menos ganas de trabajar que Espinete, pues algo de mala espina te empieza a dar. Lo mismo con tu empresa. Que la primera imagen que tengan tuya ya cause buen impacto o al menos no lo fastidie.
- 2. Tanto si estás buscando colegio, como si te quieres comprar un ordenador, un coche, una casa, contratar un servicio de reformas o quieres abrir un restaurante en la esquina, siempre es importante hacer un ‘estudio de mercado’ previo.
A partir de ahí, ya puedes evaluar y barajar cuáles son las mejores opciones y sobre las que decidirte.
- 3. La comunicación y la toma de contacto es crucial. Como la directora del colegio, es importante primero poner el caramelito. Vender las bondades y beneficios para que no puedan resistirse.
Saca tus puntos fuertes y recálcalos, para que vean en qué eres bueno. Hay que hacer entender el valor que tiene si te eligen y así lograrás que perciban útil su inversión.
- 4. No descubras tus fallos antes de tiempo. Siempre queda bien poner las cartas sobre la mesa previamente para luego no llevarse disgustos, sobrecostes o no llegar en plazo, sobre todo, si tienes buena demanda de tus productos y servicios o haciendo cribado previo, pero no descubras posibles fallas incluso antes de que el cliente te lo pida.
No hables de que vais a cambiar el catering de la guardería porque el de ahora no os convence y lleváis así un par de años o si patatín o patatán con tal profesor, porque das a entender que a lo mejor no estás preparado para solucionarlo.
Si quieres, puedes exponer algunos problemas que tuviste pero, sobre todo, cómo los resolviste.
- 5. Busca soluciones a lo que te piden y no eches balones fuera. Mientras para unos todo son pegas, otros buscan soluciones. Si les dices que tienes que llevarles antes de la hora o recogerles más tarde del horario, te explican los horarios ampliados y sus costes, si les avisas que tu hijo tiene una intolerancia alimenticia, te detallan cómo hacen menús especiales…
Ten mano abierta y conoce cómo puedes hacerte cargo de cualquier imprevisto, para que luego a tu cliente no le afecte.
- 6. Unos buscan por precio y otros por calidad. No puedes llegar a todo el mundo de la misma forma. Cada uno tiene lo que se puede permitir y no llegar a todos por igual. A algunos les costará menos, a otros más y un sobreesfuerzo. Tienes que ver qué público te interesa.
Si tienes mucha audiencia y un ticket bajo, los números salen.
Si tienes menos audiencia y un ticket alto, los números siguen saliendo.
Lo más importante de todo es algo tan simple como saber a qué juego estás jugando y quedarte en él.
- 7. En ocasiones, lo barato sale caro. Al hilo de lo anterior, esta vez desde el lado del cliente. Tienes que ver si te compensa trabajar con tal o cual empresa.
Con el ejemplo del colegio, estás jugando con la educación de tus hijos y a la larga tienes que ver si esos euros de más suplen el coste. Lo mismo cuando trabajas con proveedores, agencias o lo que sea, ver si te compensa ese extra para un futuro.

Como me está quedando largo el artículo de hoy, ya sólo queda despedirme con la postdata de esta última semana para seguir tratando de ganarme tu confianza…
Y, con tu criterio, me digas que merece la pena venirse al evento del 14 y 15 de marzo junto a otras 30 personas con ganas de impulsar su negocio.
Si tienes el runrún de que esto es lo que necesitas, pero aún tienes dudas…
No hay ‘Jornada de puertas abiertas’, pero sí puedes consultarme o revisar todo de:
- Derecha-izquierda.
- Arriba-abajo.
- Horizontal.
- Vertical.
¿Caro? ¿Barato?
Como en la educación de tus hijos, todo dependerá de lo que quieras para el futuro de tu empresa.
Aquí puedes ver toda la información, reservar tu plaza y decidir si encaja contigo.
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