¿Te llevas bien con tu socio? No me refiero a salir a cenar. Me refiero a tomar decisiones.
Hace unas semanas me llamó un CEO y me dijo algo que he escuchado muchas veces.
— Rodolfo, llevamos diez años trabajando juntos… y siempre acabamos discutiendo.
— ¿Discutiendo por qué?
— Por todo.
— Yo quiero mover la empresa. Mi socio quiere ir sobre seguro. Al final hablamos mucho… y decidimos poco.
Ese es justo el problema.
Cuando dos socios se bloquean, casi nunca es por una cuestión de carácter.
El problema es que no existen reglas para decidir.

En la primera sesión de ImpulCEO se vio enseguida.
- Juan tenía claro que la empresa necesitaba innovar. Traía ideas, datos y ganas de probar cosas nuevas.
- Jorge, en cambio, era extraordinariamente prudente. No quería invertir ‘ni un euro’ en algo que no ofreciera garantías casi absolutas.
Uno empujaba.
El otro frenaba.
Y la empresa llevaba demasiado tiempo en punto muerto.
Lo que hicimos fue sorprendentemente sencillo:
convertimos el conflicto en un sistema.
Les propuse una regla.
— Podéis innovar todo lo que queráis, siempre que el riesgo anual no supere un porcentaje previamente acordado del negocio.
Después de hablarlo, fijaron ese límite en un 5%.
A partir de ese momento todo cambió.
- Juan tenía libertad para lanzar nuevos productos y hacer pruebas.
- Jorge sabía que, aunque alguna saliera mal, la estabilidad de la empresa nunca estaría en peligro.
Dejaron de discutir sobre opiniones.
Y empezaron a decidir con reglas.

Hace unos días volví a hablar con ellos.
Han pasado tres años.
¿El resultado?
- Tres nuevos productos en el mercado.
- Mejores márgenes.
- Ningún problema de tesorería.
No cambiaron de socios.
No cambiaron de empresa.
Sólo cambiaron la forma de tomar decisiones.
Y, muchas veces, eso lo cambia todo.
Eso es, en el fondo, un ImpulCEO.
No consiste en llegar con respuestas prefabricadas.
Consiste en analizar el negocio con calma, entender dónde están los bloqueos y ayudar a construir un sistema para decidir mejor.
En una mañana de trabajo salimos con:
- lo que realmente hace competitiva a tu empresa;
- dónde estás perdiendo margen;
- las decisiones que llevas demasiado tiempo aplazando;
- qué procesos puedes mejorar con tecnología o inteligencia artificial;
- y un plan claro para los próximos 90 días.
Porque crecer no depende sólo de tener buenas ideas.
Depende, sobre todo, de tomar buenas decisiones.
Si crees que ha llegado el momento de hacerlo con método, aquí puedes reservar: ImpulCEO.
Sólo realizo dos o tres sesiones al mes para poder dedicarles el tiempo que merecen.
Y, como ocurre con casi todas las decisiones importantes, suele ser mejor hacerlo ahora que esperar a «cuando tenga tiempo«.
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