Comisiones por margen (no por ventas)

El otro día me preguntaron:

— “Rodolfo, ¿cómo aumento las ventas sin matar el margen?”

Mi respuesta:

— Cambia los incentivos.

Porque ya sabéis cómo funciona esto:

  • Si pagas por volumen, tendrás volumen, aunque no deje dinero.
  • Si pagas por margen y clientes que vuelven, tendrás negocio.

La idea en una línea:

No premies por vender más, premia por vender mejor: mayor margen de contribución y repetición.

¿Por qué importa tanto las comisiones por margen?

Porque el problema no suele estar en ventas.

Está en cómo se venden.

  • Descuentos “para cerrar hoy”.
  • Promesas que luego sufre operaciones.
  • Clientes que compran una vez… y desaparecen.

El vendedor cobra.

La empresa paga la fiesta.

Te pongo dos ejemplos claros:

1. El primero es Salesforce.

Durante años entendieron algo clave: No basta con cerrar contratos… hay que mantenerlos.

Por eso, gran parte de sus incentivos no está solo en la venta inicial, sino en la renovación y el crecimiento de la cuenta.

¿Resultado?

Menos “ventas rápidas” y más clientes que se quedan años.

Eso es margen a largo plazo.

2. Segundo ejemplo: Hilti.

Venden herramientas profesionales, pero no compiten por ser los más baratos.

Sus equipos comerciales no viven del descuento. Viven de vender valor: servicio, mantenimiento, fiabilidad.

¿Consecuencia?

Precios más altos… pero clientes fieles.

Y márgenes que otros no pueden sostener.

Ahora te bajo esto a tierra.

Trabajé con una empresa B2B que crecía mucho… y ganaba poco.

El equipo comercial cobraba sólo por facturación.

Con solución rápida: descuento para cerrar.

Pan para hoy. Hambre para mañana.

Decidimos cambiar el modelo:

  • 60% por margen de contribución.
  • 30% por repetición en 90 días.
  • 10% por satisfacción del cliente.

Y pasó algo interesante.

Dejaron de vender “lo que fuera”. Empezaron a vender lo que tenía sentido.​

En dos trimestres:

  • el margen aumentó
  • y menos clientes que desaparecen

¿Dónde está la clave de las comisiones por margen?

En medir lo que importa.

  • Margen por operación (de verdad, no estimado).
  • Clientes que repiten.
  • Y calidad percibida después de vender.

Si no lo ves en números, no existe.

Y ojo con las señales de alarma:

  • si tu mejor vendedor es el que más descuenta,
  • si vendes récord y la caja no lo nota,
  • si soporte va desbordado…

No tienes un problema de ventas.

Tienes un problema de incentivos.

¿Qué haría mañana?

Muy simple.

Revisa cómo estás pagando comisiones hoy.

Y hazte la pregunta:

¿estoy premiando volumen… o valor?

Porque pagar por margen y repetición hace algo muy potente: Obliga a vender bien.

Hoy… y mañana también.

Y eso, créeme, es lo que separa crecer… de construir empresa.

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