¿Te gusta tu nombre?

¿Te gusta tu nombre? Dirás que sí.

Te parecerá una tontería de pregunta. 

Al final te acostumbras, como cuando ves… 

  • a tu amigo calvo que no pisa Turquía,
  • al que con más de 50 viste con más colores que el arcoíris,
  • a tu amigo miope con gafas de culo de vaso,
  • al que siempre va en traje y corbata.

Lo mismo le pasa a tu empresa, está habituada a foguearse con lo que viene haciendo en los últimos tiempos.

Anclada en el siglo pasado.

Luego te preguntan o te dicen,

«Mi negocio no crece y no sé qué más hacer.»

Esa sensación.

Esa frustración de no ver resultados.

Pones esfuerzo. Tiempo. Dinero.

Pero las ventas no llegan. Los clientes no aparecen.

Y lo peor… no sabes por qué.

¿Te ha pasado?

Empiezas con toda la ilusión. Crees en tu producto, en tu servicio.

Tú lo ves todos los días y crees que es una maravilla, pero el resto no lo ve igual que tú.

Los meses pasan.

Y en lugar de crecer, sientes que todo se queda igual.

O peor, que retrocede.

Miras a la competencia y te preguntas:

«¿Qué estoy haciendo mal?»

A veces, sentirás que estás haciendo todo bien… pero los resultados dicen lo contrario.

Negocios que se encallan, acostumbrados a hacer lo mismo.

Frases del estilo, “así lo hemos hecho siempre”, han hecho desaparecer a más empresas de las que crees.

Si sientes que estás viviendo un déjà vu, que este primer trimestre sigue igual que el año anterior y que no quieres repetir el mismo final, entonces el momento de hacer cambios es ahora.

El cambio no es el problema. 

El problema es el miedo a dejar lo conocido.

Porque la resistencia nunca ha construido nada.

La curiosidad y la estrategia controlada, sí.

Si tus días parecen todos iguales, eres esclavo de tu propio negocio.

Si estás tan ocupado con las operaciones diarias que no tienes tiempo para hacer crecer tu empresa, enhorabuena, has construido una cárcel en lugar de un negocio.

Para escapar de esa rutina que te llevará a la ruina, al despido, a la bajada de ventas o a la pérdida de competitividad. 

Te recomiendo probar con un Discovery o ImpulCEO.

En el mismo tiempo que pasa desde que sale una casa en Idealista hasta que se vende.

Analizaremos contigo y con tu equipo nuevas oportunidades que estaban a la vista pero no estás aplicando.

1. Para negocios que no improvisan: Discovery.

2. Para responsables, se llamen como se llamen: ImpulCEO.

«Cualquier NO, por fuerte que sea, se puede trocear en partes más pequeñas hasta llegar al sí.»

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