“Pues no, no uso la IA en mis ventas.”
Deberías…
Imagínate a tu vendedor con un par de nociones sobre cómo hacer prompts –esas preguntas bien formuladas para la IA- y que, minutos antes de visitar a un cliente puede investigar sobre él con precisión.
Por ejemplo:
“Compórtate como analista de mercados experto y, revisando la web de este cliente, haz un breve resumen de su mercado, el número de empresas en él, el volumen que mueve y cualquier dato relevante de la empresa.
Luego, redacta las preguntas que necesito para mejorar mi conocimiento del cliente y su mercado, y redacta un resumen de no más de dos páginas”.
Los clientes valoran que llegas preparado, que conoces su negocio y que te preocupas por entender su entorno.
Lo que antes era imposible por el tiempo que llevaba, hoy lo resuelves en menos de media hora –con ayuda de la IA– para tener una idea muy clara de tu cliente y de su mercado.

Eso sí: que no se pasen de listos tus vendedores.
Como siempre, los mejores vendedores son los que escuchan más y mejor a su cliente.
Pero llegar con información fresca y demostrarle que nos hemos ocupado de aprender sobre su negocio, mola.
Otro uso muy interesante, algo más complejo: es tener la IA funcionando en la empresa y que sea capaz de entrar y analizar tus datos internos.
Darle una inyección de fuerza a tu CRM y, si no lo tienes, sustituirlo por una IA más flexible y fácil de acceso.

Imagina que, antes de visitar un cliente, tu vendedor recibe un resumen claro:
- Desde cuándo es cliente
- Cuánto nos compra al año
- Nivel de satisfacción
- Qué vendedores le han visitado antes y con qué estilo -eran cercanos, técnicos, muy habladores
- Datos relevantes de su familia o de su relación con nosotros.
¡En fin, te vas dando cuenta!
De pronto, cada visita se vuelve más personalizada y más efectiva.

Además, la IA les puede ayudar a optimizar rutas, tiempos de venta, preparar argumentos de venta ajustados a cada cliente.
Incluso crear una especie de juegos internos entre todos los vendedores: hacer informes diarios compartidos entre todos los vendedores que generen aprendizaje y nuevas ideas.
Los vendedores sin IA está llamados a desaparecer.
Los vendedores con IA prosperarán.
Que los tuyos prosperen es tu obligación.
Haz reuniones mensuales con todos ellos –presencial mejor, pero también vale vía online– para compartir sus experiencias concretas con clientes, que sugieran nuevos usos de la IA para mejorar sus ventas y… por supuesto, sus ingresos.
Recuerda: Un vendedor que usa la IA no sólo vende más… Aporta más valor, inspira confianza y se vuelve imprescindible para sus clientes.
No esperes a que tu competencia lo entienda antes que tú.
Empieza hoy.

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