Reinvención: Nos pueden los extremos

Volver a inventarse, reinventarse. ¿Cómo persona? ¿Reinvención cómo empresa?

Mantener la curiosidad es una buena forma de cambiar de criterio.

He recibido un correo de un miembro de esta comunidad que me dice que la abandona porque no le gustó un comentario que hice sobre alguien en concreto.

Mejor dicho, con sus estadísticas.

Si no estás de acuerdo con unas estadísticas concretas porque no avalan en lo que crees, intenta razonar, aportar otras y abramos una discusión sensata.

La sensatez que falta en nuestra sociedad es fruto de los extremos.

Nadie cuestiona los datos oficiales y los que lo hacen, son vilipendiados y condenados al ostracismo.

Pasa también en las empresas.

Pocos cuestionan al propietario y éste no acostumbra a contar con las ideas de los demás.

Nos estamos convirtiendo en una sociedad que no sabe discutir de manera reflexiva, argumento bien razonado contra argumento bien razonado.

Nos pueden los extremos.

O soy o no soy.

¿Qué?

¿Un ser incapaz de pensar por ti mismo?

De analizar los datos y formarte un concepto en base a los datos.

Si estos datos no te gustan, tengo otros – al estilo de los hermanos Marx-. Yo creo que lo lógico e inteligente, tanto a nivel personal como empresarial, es analizar lo que te cuentan, comprobar sus datos y crearte una opinión fundamentada en información fiable.

Y, sí, ya sé, cada día es menos probable que la información te llegue sin adulterar.

Precisamente por ello, hay que ser crítico y perseguir la noticia y el cambio hasta sus fuentes.

En la empresa tenemos que plantearnos constantemente la reinvención.

El que inventen otros, del clásico empresario de PYME, debe ser sustituido por no hay empresa pequeña que no pueda reinventarse para convertirse en otra mucho mayor.

Siento cada lector que me abandona y, sobre todo, lo siento por él, en este caso, por no ser capaz de tener una discusión y llegar a un acuerdo sobre quién tiene razón.

Pregunta mucho, y escucha.

Sí, también a los más jóvenes, sus perspectivas enriquecerán tu empresa.

Aprenderás más y mejor.

Busca el talento interno y lee mucho sobre el externo.

Eso requiere apertura de mente… Aprende, aprende siempre.

Otros artículos relacionados:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Del “piloto eterno” al impacto real en IA

Del “piloto eterno” al impacto real en IA

Hay algo que se repite demasiado. Empresas que “están probando cosas con IA”. Meses después… siguen probando. Los “pilotos” nacen con ilusión y mueren en reuniones de comité. Si llevas tiempo jugando con IA y no ha cambiado ni un número de tu Cuenta de Resultados, el...

La ley de la fricción útil

La ley de la fricción útil

No titubees. ​La fricción en los procesos es mala. La de la gente, puede obrar milagros. A veces, cuando un equipo está en debate pensamos que algo va mal.  Pero no siempre. He aprendido que la fricción útil —bien manejada— no destruye, sino que edifica. He...

Poco promete y mucho cumple. Sin bombo ni florituras

Poco promete y mucho cumple. Sin bombo ni florituras

Estamos en la era de las grandes promesas. Todas las startups afirman que van a revolucionar su industria. Todas las consultoras se autodenominan “líder global”. Todos los profesionales se jactan de ser "los mejores". Y, sin embargo, los que más huella dejan, prometen...

rodolfo-carpintier-cardom-logo

Email

rodolfo@rodolfocarpintier.com

© 2026 Cardom Digital S.L. by Rodolfo Carpintier