No me importa tu pasado. Me interesa tu futuro.

Ayer, paseando cerca de casa, me saltó una chispa en la cabeza y tenía que escribirlo.

Por la mañana pasé delante de una inmobiliaria de color rojo. Supongo que sabes de cuál te hablo. Si cruzas una calle en casi cualquier ciudad de España te topas con ella.

Me fijé en los anuncios que tienen fuera pegados en el cristal.

​Tanto si buscas casa como si simplemente cotilleas a ver cómo están los precios por tu zona, me quedé parado para echar un vistazo.

¿Qué es lo que vi?

¿Qué hizo que me hirviera la sangre?

​Pues de unos 20 folios pegados en el escaparate, sólo 2 servían para mostrar alguna oferta.

Los otros 18 únicamente hacían autobombo con una marca en rojo gigante que ponía “Vendido”.

Muy bien o muy mal.

¿Crees que eso les servirá para vender más?

¿Te entran ganas de llamar al timbre y preguntar?

¿Va destinado a vendedores más que a compradores para demostrar que son capaces de vender tu piso?

No te ponen fecha, así que puede que ese chalet de más de 1 millón de euros lo hayan vendido hace 5 años pero ahí sigue.

En algunos de ellos, o les quedaba poca tinta de impresora o ya llevaban un buen tiempo allí colgados.

Mi opinión.

Muchas empresas siguen ancladas en el pasado.

De lo bien que lo han hecho.

De los buenos números que consiguieron.

​¿Y hoy?, ¿Mañana?, ¿Dentro de 5 años?

¿Las cifras te cuadran, sigues creciendo o vas a seguir viviendo del pasado?

Sólo tienes que echar la vista atrás.

Algunas marcas también pensaron que podían quedarse igual y seguirían estando en la palestra.

Gigantes con pies de barro.

Incluso con cifras infinitamente mejores que las tuyas.

La historia está llena de personas y empresas que vieron el cambio venir… y decidieron no hacer nada.

Y lo peor no es quedarse fuera.

Es quedarse igual.

El problema es que los negocios no esperan por nadie.

Por muy bien que se te haya dado anteriormente.

Ni siquiera por sus propios dueños.

Así que ese tiempo en el que no innovas o te pones al día, en el que no llegas a tus clientes o en el que esperas que el boca a boca te rescate con alguna venta extra.

Es tiempo en el que tu negocio se queda atrás.

Hasta que pasa lo que pasa.

‘Unos se suben. Otros se quedan.»

Cuando reviso proyectos o analizo dónde invertir, cierto que me fijo en cifras del pasado, pero lo que me importa son las de futuro y la escalabilidad del mismo.

Lo que hayas hecho para llegar a este punto me interesa. Mucho más cómo vas a afrontar lo que te espera a años vista.

Por eso, si te estancas viviendo del pasado, te quedarás fuera de juego en poco tiempo.

Reinventarse puede ser un buen negocio.

“Lo que hoy te hace fuerte puede no ser suficiente para mañana.”

Otros artículos relacionados:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Del “piloto eterno” al impacto real en IA

Del “piloto eterno” al impacto real en IA

Hay algo que se repite demasiado. Empresas que “están probando cosas con IA”. Meses después… siguen probando. Los “pilotos” nacen con ilusión y mueren en reuniones de comité. Si llevas tiempo jugando con IA y no ha cambiado ni un número de tu Cuenta de Resultados, el...

La ley de la fricción útil

La ley de la fricción útil

No titubees. ​La fricción en los procesos es mala. La de la gente, puede obrar milagros. A veces, cuando un equipo está en debate pensamos que algo va mal.  Pero no siempre. He aprendido que la fricción útil —bien manejada— no destruye, sino que edifica. He...

Poco promete y mucho cumple. Sin bombo ni florituras

Poco promete y mucho cumple. Sin bombo ni florituras

Estamos en la era de las grandes promesas. Todas las startups afirman que van a revolucionar su industria. Todas las consultoras se autodenominan “líder global”. Todos los profesionales se jactan de ser "los mejores". Y, sin embargo, los que más huella dejan, prometen...

rodolfo-carpintier-cardom-logo

Email

rodolfo@rodolfocarpintier.com

© 2026 Cardom Digital S.L. by Rodolfo Carpintier