¿Darte de baja? No, no me refiero a mi correo diario. Me refiero a cualquier membresía, sobre todo las que son de pago.
Por ley tienen que ponértelo fácil.
Pero nunca lo es.
Cuando intentas darte de baja tienes todo tipo de dificultades. No sólo al darte de baja de su lista. Eso suele ser fácil.
El problema llega cuando quieres cancelar una compra recurrente, por ejemplo, de vinos y tienes que ir a su página Web.
El primer problema es que no te acuerdas de la clave que usaste para entrar. Luego, después de decirles que no te acuerdas, te mandan un correo para que la cambies.
Lo haces y, por fin, puedes ir a cancelar tu pedido mensual.

¿Estás cabreado con ello?
No necesariamente, puede ser simplemente, como en el caso de los vinos, que hayas llegado a la conclusión que no quieres envíos mensuales porque llega un momento que se te acumulan.
O, simplemente, no te gustan los vinos seleccionados.
Es mucho más habitual con un software.
Te suscribes a un producto que cuesta 9 euros al mes y, cuando te das cuenta, llevas pagando un año y has dejado de usarlo hace meses.
¡Vuelta a empezar!

Este es un ámbito que se va a ver resuelto pronto con agentes inteligentes.
Imagínatelo.
Tengo un agente inteligente, sólo para mí.
Sabe lo que quiero y vigila todas mis cuentas. Me avisa cuando llevo más de dos meses –el plazo que yo le haya puesto– sin usar la aplicación y tengo duplicado el servicio o…
Mi agente personal, será un ayudante 24/7 que supervisará mis acciones, me ahorrará costes y, sobre todo, mucho tiempo.
- Controlará mi cuenta de Paypal y me vigilará los pagos de ésta.
- Controlará mis bancos –si le dejo– y me hará una auditoría de lo que me cobran.
Alguna vez que he decidido a hacerlo yo manualmente, he descubierto que me cargan, siempre que pueden, comisiones inaceptables.
Curiosamente, te las quitan en cuanto protestas.
Los que no protestan le pagan al banco millones al año, pero claro, son pagos de menos de 20 euros en general y en cuenta de empresa, apenas los notas.
Para el banco son cifras muy suculentas, millones de clientes pagando comisiones indebidas.
Si protestan, se las quitan y ya está.
La mayoría no lo hacen.

Pero bueno, a lo que iba.
Si tienes membresías de pago o ventas recurrentes, haz un esfuerzo para que tus clientes puedan cancelarlas cuando quieran.
Aparte de ser un mejor servicio, es cumplir con la ley.
Los clientes lo agradecen.
Y aquí yo sigo hoy, que me ha dado por cancelar todos los servicios que no uso.
Dedícale un tiempo al trimestre y limpia todas tus cuentas.
Al cabo del año puede ser una pasta.
Es por experiencia propia.
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