Hay historias de éxito donde aumentar los precios ha llevado a mayores ventas y beneficios. Sin embargo, debes analizar la forma y el momento cuando puede ser viable incrementar precios… te explico varios casos interesantes de tomar en cuenta.
No sé si todavía existen.
Los bares en los que los precios de las bebidas fluctúan de acuerdo con la afluencia de clientes. Cuando más gente hay, más caras son las copas.
Wendy’s, la cadena de restaurantes de comida rápida, quiso hacer lo mismo con sus hamburguesas.
Subirlas de precio cuando tenía mayor afluencia de gente.

El anuncio les salió fatal. Causó una gran reprimenda de todos sus clientes que consideraron la medida como injusta y no la aceptaron.
Wendy’s tuvo que retractarse en la propuesta de implementar “precios dinámicos” según la demanda de clientes. Además, tuvo que implementar promociones especiales para compensar la bajada de sus ventas, y volver a atraer al público descontento.

Lo intentó Coca-Cola.
Quiso subir los precios de sus bebidas en las máquinas expendedoras cuando subía la temperatura.
Cuando tienes más sed, estás dispuesto a pagar más.
Otro desastre que aprovechó Pepsi, para decir que ellos no lo harían nunca.
Una empresa en la que participo, Knowdle, tiene una Inteligencia Artificial colectiva, que no generativa, y tiene la capacidad de estudiar el consumo, por ejemplo, de cerveza, según la temperatura ambiente en cada zona.
Se puede usar para mejorar la logística de entrega o reponer en los bares donde esté previsto mayor consumo, pero también puedes tener la tentación de usarlo para subir precios de manera más o menos transparente.
Subir precios puede ser una gran idea.
Hay muchos casos en los que aumentar sustancialmente el precio de un producto ha conseguido mejores ventas.
José Elías Navarro lo cuenta de su empresa de helicópteros. Duplicó el precio y consiguió más ventas unitarias -y por lo tanto, dineraria- que al precio que su gente venía vendiendo el servicio -una visita aérea a la ciudad de Barcelona-
Subir el precio puede ser una buena estrategia, pero tienes que asegurarte que la justificación cuadra bien.
En el caso anterior, José Elías explicó a su gente –y lo entendieron sus clientes– que el precio no podía ser el mismo que atravesar Barcelona en taxi. Su público aceptó el nuevo precio sin rechistar.
Asegúrate de entender y saber comunicar, por qué vas a subir los precios.
Que no te pase como a Wendy’s o, anteriormente, a Coca-Cola.
Si no aportas valor no puedes subir precios. O te descubrirán y te harán pagarlo caro.

Elevar los precios puede ser una decisión arriesgada, pero con la estrategia adecuada y una justificación clara, puede resultar en un éxito rotundo.
Ejemplos como el de José Elías muestran que comunicar el valor añadido es crucial.
Sólo así podrás evitar contratiempos y convertir una posible debacle en una oportunidad de crecimiento y mayores ingresos.
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