La economía de la intención. Todo el mundo busca tu atención

Ya estamos metidos de lleno en la economía de la intención. Todos compiten por captar nuestra atención, para luego poder vendérsela a los publicistas que tienen las marcas de todo tipo.

Da igual que seas un fabricante de zapatillas o que vendas coches de lujo.

Todo el mundo busca tu atención.

Y si se la das, pueden venderte algo, lo que ellos quieran.

Hasta aquí nada nuevo.

El problema, que ahora se intensifica con la Inteligencia Artificial, es que con los agentes inteligentes, van a poder predecir tus intenciones.

¿Cómo funciona la economía de la intención?

Siguiendo tus conversaciones con los bots inteligentes que uses en tu día a día.

Los que usas cada día para trabajar, buscar, organizar tu vida o simplemente hablar.

En base a tus diálogos con ellos, podrán saber cuál va a ser tu siguiente movimiento y vender este conocimiento a las marcas a través de agencias de publicidad cada día más especializadas.

Van a comprar perfiles de personas –sí, entre ellas, tú– que estén a punto de cambiar de coche, iniciar un viaje o cualquier otra acción que estés preparando.

Antes que ocurra, lo sabrán.

Segun Fast Company, LLM (Large Language Models) tienen el potencial de manipular al individuo y a grupos de personas, mucho más allá de lo que ahora, en parte, ya ocurre con los likes de Facebook que causaron preocupación durante el escándalo de Cambridge Analytica.

Chatbots creados para la economía de la intención podrían ser utilizados para influir en lo que piensas y conseguir que te muevas en la dirección que ellos quieren: la marca, el publicista… o incluso el gobierno.

Inteligencia Artificial construida para la economía de la intención, podría ser utilizada por empresas, instituciones y gobiernos para supervisar individuos y predecir lo que es probable que hagan más adelante.

Conéctate al futuro con criterio

Esto se podría hacer utilizando compañeros de Inteligencia Artificial que ya existen hoy y que un número creciente de gente solitaria los está usando como compañeros de vida y volviéndose hacia ellos con amistad e incluso amor (Fast Company dixit).

El gobierno y las marcas podrían comprar los resultados de tus conversaciones con los bots que estés usando y sutilmente, introducir pequeños cambios en tus ideologías actuales con el fin de manipular tus creencias a largo plazo.

En fin, yo que soy muy positivo con la tecnología, voy a tener que empezar a medir lo que hago y digo a mi ChatGPT, Microsoft Copilot, Grok, Gemini y todos los demás que tanto ayudan, pero que se quedan con todo lo que les consulto.

Está claro que hay que utilizar la IA, pero cada día más, vemos que hay razones para controlar lo que les pedimos.

Así que ya sabes: no se trata de desconectarte del futuro, sino de conectarte con criterio.

Si tú no defines tu intención, otro lo hará por ti.

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