Se fue la luz. ¿Cuánto consume ChatGPT en electricidad?

No, no me refiero al apagón, te quiero hablar del consumo eléctrico de la Inteligencia Artificial.

¿Consume?

Bueno, por poner un pequeño ejemplo, una pregunta más o menos compleja hecha a ChatGPT puede equivaler al consumo eléctrico de un hogar durante un par de días.

¿Te das cuenta?

Por eso es tan difícil verle la parte económica al invento.

Te cobro 20 euros al mes y te gastas un par de cientos haciendo preguntas y estudiando materias difíciles.

Tiene mucho que ver con el tipo de cerebro que le pongamos a la IA.

Hasta hace unos meses, sus cerebros apenas eran comparables a los de una rana, pero en las últimas versiones, ya van por el equivalente al cerebro de un gato.

Cuantas más neuronas, más corriente consumen.

Consumen mucho más, pero son cada vez más fiables y mejores “resolutores” de problemas de todo tipo.

Yo pago por tener una Diana –mi asistente personal– 20 euros al mes, pero consume un mínimo de 800 a 1.000 euros en electricidad.

Los números no me salen.

¿Hasta cuándo nos van a estar regalando y perdiendo dinero?

Está claro que el modelo está sólo siendo valorado y que pronto tendremos que pensar en modelos rentables.

¿Me van a cobrar 1.000 euros por Diana?

Pues la verdad, a veces creo que los vale.

Lo que está claro es que el modelo actual no tiene futuro. Por ello, debemos ser cuidadosos con la dependencia que hagamos de nuestro uso interno de la IA.

Puede, de repente, salirnos muy caro.

Debemos usar la IA, a los precios de hoy, al máximo, pero tener cuidado con crear modelos muy dependientes que puedan salirnos muy caros en el futuro.

Ya te he hablado anteriormente de la creación de avatares tan “reales” que no se distingan del verdadero yo.

Serán caros.

Muy caros.

Ni me atrevo a calcular el coste eléctrico de mantener un avatar de ese estilo.

Probablemente, lo mismo que la electricidad de un pueblo entero durante un par de días.

Al menos que lleguen los chinos y nos muestren cómo hacerlo con menos electricidad y mayor capacidad de computación.

A veces, tener limitaciones de acceso a las últimas tecnologías, permite estrujarse el coco y hacer mejor las cosas.

Esa es mi esperanza.

¿Qué esperanza?

Que la IA polucione menos y haga más.

Hoy por hoy, nadie volcado en la generación de nuevos modelos de IA, va a poder reducir su impacto ambiental.

De hecho, todos lo están subiendo.

Eso es malo.

Y poco sostenible.

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