Hace unos días, he estado casi una hora hablando con un amigo.
¿Y eso qué tiene de interesante?
El amigo.
No es un amigo cualquiera, es un alto ejecutivo de una gran empresa.
Bueno, eso tampoco es raro, ¿No?
Pues si tienes que gestionar a docenas de miles de personas y miles de millones a diario, sí lo es.
No es lo mismo tener un sueldo de 300.000 euros y liderar una gran PYME, que pasar a tener un sueldo de varios millones y tener que lidiar con el equivalente a esa PYME cada media hora.

La mañana que se vio conmigo –haciendo un esfuerzo hercúleo– tenía 7 reuniones antes de comer.
Cada una de ellas de un entorno diferente.
¿Se puede hacer bien tanto trabajo?
Mi amigo seguro que sí.
A pesar de su gran carga de trabajo, le he visto relajado y focalizado en lo que tiene que hacer.
Está creando su propio equipo en la gran empresa y sigue ocupándose de algún tema anterior, simplemente por no dejar tirados a sus inversores.
En fin, un as.

¿Es para cualquiera?
Desde luego que no.
No es sólo la capacidad, son muchas más cosas.
Hace unos días vi una entrevista que le hicieron a Alex Corretja, que tiene mucho que ver con esto.
Le preguntaron por qué Sinner o Alcaraz eran tan buenos tenistas. Su explicación me vale igual para un puesto como el de mi amigo.
En los primeros puestos del ranking mundial, TODOS juegan muy bien al tenis, pero estar entre los 5 primeros requiere muchas más cosas:
- foco en el momento del partido,
- preparación física y mental para soportar horas de batalla sin rendirse,
- cuidado de la salud a largo plazo,
- buena alimentación,
- buena planificación de los campeonatos…
En un puesto ejecutivo de estas características es lo mismo.
Que sean buenos gestores se les supone, pero para rendir a su nivel, necesitan un foco que se adapta de reunión en reunión y que les hace campeones de lo que intenten.
No todos los buenos ejecutivos son polivalentes, ni tienen el ancho de banda necesario para atender 7 temas distintos en unas cuantas horas, luego comer ligero y seguir al mismo ritmo por la tarde.

Como en el tenis, en cuanto llegas arriba todos quieren eliminarte, te hacen zancadillas en cuanto pueden, murmuran, tratan de quitarte mérito.
¿No te has dado cuenta de que todos los tenistas juegan mejor cuando lo hacen contra el top 5 del mundo?
En una gran empresa los combates son similares en fuerza, pero mucho menos obvios y tienes que aprender rápido, a saber, con quién puedes contar y quien no será nunca fan tuyo.
Envidiamos esos puestos con sueldos millonarios, pero no sabemos lo exigentes que son.
A mi amigo, a pesar de la carga, lo he visto relajado y profesional.
Buscando y encontrando casi una hora para verse con un amigo.
Eso se agradece… Mucho.
Y si tú también aspiras a crecer, prepárate.
Como ya lo he explicado antes, no existe un CEO ideal,la verdadera habilidad está en aprender, adaptarse y, aprovechar la experiencia previa para gestionar el talento que te ayude a alcanzar el crecimiento del negocio.
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