El pajarero que no vendía en España

¿Te lo había contado? ¿El qué?. Pues el asunto del pajarero.

¿¿??

Bueno, la historia –sigo pensando que te lo he contado– es que había un habilidoso artista que hacía pajareras de fantasía.

¿Pajareras?

Sí, para que tus pájaros estuvieran en su Rolls-Royce particular.

Eran preciosas.

Le llevaban semanas el fabricarlas, así que las quería vender caras.

Ni una oye. 

No consiguió vender ninguna en España.

De repente, un día apareció por su Web un brasileño y le dijo que le compraba todas las que tenía en su almacén.

No discutió el precio.

Pagó sin más.

¡Cáspita!, se dijo el artista pajarero que no era bobo.

Aprovechando el dinero que había cobrado por la venta de sus pajareras, convenció a su mujer y se fueron de vacaciones a Brasil.

¿O sea, que se pulió el dinero que había cobrado en el viaje?

Pues sí.

No me parece bien.

Espera.

Aparte de la piscina del hotel y las playas de Copacabana, mi amigo se visitó todas las pajarerías que había en la ciudad.

¿Todas?

Absolutamente.

Hizo un estudio de mercado concentrado en una ciudad brasileña.

¿Y qué pasó luego?

Pues se hizo con varios clientes, dueños de pajarerías y les vendió la idea de tener una de las suyas, como elemento central de sus tiendas para llamar la atención.

Y empezó a vender en Brasil y su marca se hizo famosa allí.

Ya, pero lo mío no tiene nada que ver con los pájaros.

¿Y qué?

La idea que quiero trasmitirte es que el mundo es muy grande y hoy, con muchos menos gastos que antes, puedes estar en multitud de países y buscar en ellos tu cliente ideal.

A lo mejor lo encuentras en Beluchistán. 

Hagas lo que hagas.

El mundo es muy grande.

Ya, pero los cambios son un problema.

Ya no.

Hay soluciones adaptadas a cada país y puedes, desde la nube, disponer de un sistema de pagos online perfectamente adaptado a cualquier país en el que quieras vender.

Antes era todo muy difícil.

Ahora es cada día más sencillo.

Aunque muchos se empeñen en complicarlo al máximo.

Otro día os cuento mi experiencia con la firma digital.

Otro día.

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