¿Memorias de África? Y de Alemania y de Inglaterra y de EE.UU.
¿De qué hablas? ¿No estás intentando vender el ImpulCEO, ahora que vuelve a ser sábado?
Pues sí… pero esta vez lo haré contándote una historia.
Muchos me habéis pedido que os cuente anécdotas de mis años de trabajo —que ya suman casi 55— y he decidido haceros caso.
Hoy va la primera.
De cómo me convertí, en un innovador en el mercado mundial de hoteles.

¿Cómo?
Pues estaba yo trabajando en la recepción del Hotel Frankfurter Hof, en Frankfurt.
Una tarde se acercó a mí un señor mayor -yo tenía entonces 25 años, y sus 50 y muchos me parecían seniles-. Inglés, con un acento de Oxford que le hacía parecer un noble antiguo (sin tener referencias de nobles ingleses pero la imaginación te juega esas pasadas).
Me pidió dos cosas:
– Que le recomendara un buen restaurante
– Que le sugiriera algún muy buen vino alemán.
Resulta que di en el clavo.

A pesar de mis 25 años, ya era algo “gourmet”, me encantaba probar cosas nuevas y conocía los pocos restaurantes que, en aquel entonces en Frankfurt, ofrecían comidas de calidad que nada tenían que ver con la comida alemana típica.
Todavía apenas había restaurantes extranjeros, pero yo los conocía todos.
Y sí, estaba empezando a coleccionar vinos alemanes –algún día te contaré de ello- así que conocía varias bodegas pequeñitas con vinos excelentes.
Bueno, el Colonel Brooker, que así se llamaba el inglés, salió tan contento de su experiencia que me invitó a cenar, con la única condición que el restaurante tenía que ser aún mejor que el anterior.
Dicho y hecho.
Durante la cena me comentó que era el fundador y CEO de RM Brooker LTD, una agencia de representación de hoteles en todo el mundo con especial presencia en el Caribe.
Ya con la botella bien controlada, me dijo:
«Estoy buscando un CEO para Alemania. Los alemanes están empezando a viajar por todo el mundo, y nuestros hoteles los necesitan.»
En el café… me ofreció el puesto a mí.

¿Qué sabía yo de hoteles?
Pues, lo que había aprendido mientras estudiaba, primero en Canarias y luego, trabajando en el mejor hotel de Frankfurt.
Bueno, total que acepté. Me despedí del hotel y me fui a vivir a Londres.
Allí pasé 6 meses de “aprendizaje” sobre cómo funcionaba una empresa de representación hotelera.
En aquel entonces, antes de la consolidación del sector, las había de todos los tipos y las inglesas eran las más conocidas.
Pude pronto saber que RM Brooker LTD era muy conocida en Londres y les recibían muy bien en las Agencias de Viajes y los primeros “Tour operadores” que apenas acaban de empezar.
Lo pasé de cine.
Seis meses después estaba de vuelta en Frankfurt y tenía una misión clara: montar RM Brooker Alemania.
Pero esa es otra historia… que te contaré el próximo sábado.

¿Y qué tiene que ver esto con ImpulCEO?
Mucho… y nada.
Nada, porque no es una venta directa.
Y mucho, porque estas historias son parte de lo que he vivido en más de cinco décadas en mis múltiples aventuras empresariales y que atesoro como experiencia para poner al servicio de cada empresa con la que trabajo en ImpulCEO.
Y si no conozco tu sector, mejor.
Una mirada externa, sin prejuicios ni rutinas, te ve de forma distinta.
Y muchas veces, más clara.
Sí, a ti también.
¿Quieres ver cómo podríamos trabajar juntos?
Otros artículos relacionados:
- Sencillo y conveniente. Eventos con clientes
- España hacia el liderazgo mundial
- Restaurantes que habéis recomendado
- Café, copa y puro
- Desde una Ltd a una GmbH
- ¿Tu empresa avanza al ritmo de este siglo o sólo da vueltas?
- Hoteles e Inmobiliarias Meliá: dinero “negro” fuera de Alemania
- ¡Steinberg! La montaña de piedra que se convirtió en imperio
- Mi vuelta a España … me aburría como una ostra
- Cuando el dinero se acabó, llegó la creatividad
- Pon un «Green Beret» en tu vida
- ABH y el proyecto millonario en Dubái
- Desde la cárcel… No me gusta huir de los problemas
- Mi primer salto al mundo tecnológico… en Dubái








0 comentarios