Durante años, muchos consultores han vivido cómodamente en el “saber un poco de todo”: Estrategia, marketing, cultura, modelos de negocio, liderazgo, transformación digital… típica consultoría comodín.
Café para todos.
Con un PowerPoint bien diseñado y frases de Harvard Business Review, se podía sobrevivir.
Pero llegó ChatGPT.
Y de pronto, esa misma consultoría comodín se volvió reemplazable en segundos:
—“Redáctame una propuesta de consultoría estratégica para una empresa de seguros que quiere crecer en canales digitales.”
—“Dame 5 tipos de reorganización de equipos para una pyme con 100 empleados.”
—“Simula un plan de innovación con tres escenarios presupuestarios distintos.”
Todo eso, lo hace la IA gratis y en minutos.
Mejor de lo que muchos entregan hoy cobrando miles de euros.

¿Y entonces? ¿La consultoría está muerta?
No.
Pero sí está muerta la consultoría genérica o llamada «consultoría comodín«.
Hoy, si no tienes una especialización clara y defendible, el cliente no te necesita.
Porque ya tiene un copiloto que le da contexto, estructura y hasta discursos.
Lo que no tiene es:
- Tu experiencia concreta en X sector.
- Tu mirada crítica basada en años de haber visto lo que funciona y lo que no.
- Tu capacidad para detectar lo invisible: el problema que no te cuentan, pero lo ves en la dinámica del equipo.
Por eso digo que la IA no ha matado la consultoría.
La ha obligado a especializarse o desaparecer.
O eres experto en algo muy concreto… O te conviertes en una presentación más, hecha por un prompt.

Lo que también ha cambiado es el nivel del cliente que llega al consultor con todo un estudio hecho por la IA.
Ten cuidado.
No vaya a ser que el cliente sepa más que tú, de tu especialidad.
Los buenos consultores, medran. Los malos, desparecen.
Sé de los primeros.
La consultoría comodín genérica se deshace con un prompt.
La consultoría con criterio —la que entiende contextos, equipos y realidades— sigue siendo imprescindible.
Si necesitas poner experiencia y mirada afinada al servicio de tu negocio…
Escríbeme.
Estoy aquí para ayudarte a avanzar con más confianza: rodolfo@rodolfocarpintier.com
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