Negocio del Siglo XX… evoluciona o desaparece

Ya me lo has escuchado: «Me encanta ayudar a empresas tradicionales a aprovechar su conocimiento para evolucionar hacia negocios con mayor margen, más propios del Siglo XXI.«

¿Digitalizar un negocio del Siglo XX?

Bueno, yo hablaba ya de ello —en un curso de 8 horas que daba yo solito— allá por el año 1993.

Ha llovido mucho desde entonces y, lo que yo enseñaba, ahora está de moda.

¿En qué consiste?

Sobre todo, en entender bien lo que eres y qué cualidades has desarrollado a lo largo de los años.

Mi teoría ­—demostrada en muchos casos concretos— es que, si una empresa lleva ya más de 10 años en el mercado, algo está haciendo bien.

Si no fuera así, ya habría cerrado.

  • Pensemos en una startup formada por tres ingenieros y mucho talento técnico… pero les falta habilidad de ventas, experiencia en nuevos mercados, en política de precios… Vamos que creen que, con un gran producto de software, los clientes lloverán solos.
  • Por otra parte, fíjate en la cantidad de empresas del Siglo XX, que con productos mediocres, sobreviven gracias a su extensa experiencia comercial y una red de ventas consolidada.

¿La solución? La unión.

Los técnicos con el software tienen el producto.

La empresa tradicional tiene una red de ventas en toda España e incluso ha abierto un par de mercados extranjeros.

Un buen producto con mucho margen + una buena red de ventas = una alianza estratégica con mucho potencial.

¿Dónde está el problema?

Bueno, hay muchos.

El primero es el timing

Los startuperos van a velocidades de vértigo.

La empresa tradicional del Siglo XX, menos.

Aquí entran en juego:

  • Paciencia.
  • Resiliencia.
  • Deal.

Porque el acuerdo puede tardar, pero merece la pena.

No quieras aprender lo que no sabes, te costará demasiado esfuerzo y te retrasará.

Busca ayuda. Aprende de quienes ya dominan lo que tú haces peor.

Hoy, la Inteligencia Artificial te permite analizar mercados, identificar posibles aliados, mejorar procesos, incluso preparar borradores de contratos que luego revisará tu abogado,

Y lo mejor: con dedicarle media hora al día, es suficiente para empezar a transformar tu empresa

Empieza hoy mismo.

No te arrepentirás.

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