Me lo habéis preguntado muchas veces. De hecho, lo cuento también en mi libro: Atrévete a Emprender *.
Muchos emprendedores soñáis con lo mismo: crear una gran empresa, venderla… y conseguir un gran patrimonio.
Si has trabajado y ejecutado bien durante años, tu empresa empieza a destacar en su mercado.
Y comienzas a recibir cantos de sirena de otras empresas que quieren comprarte.
Al principio parecen sólo conversaciones.
Luego, los precios empiezan a ser tentadores.

Haces un cálculo de tu participación… y te das cuenta de que, si vendes, vas a disponer de un patrimonio muy importante.
Ha pasado.
Has vendido tu empresa.
Cinco, veinte o cincuenta millones en tu cuenta… y aún no has cumplido los cuarenta años.
Tu familia está sorprendida.
Tus amigos —con cierta envidia— quieren que se les pegue tu visión de negocio.
Pero ahora viene una parte que casi nadie explica: qué hacer después.
Porque, aunque suene increíble, muchos emprendedores que venden bien gestionan mal lo que viene después.
No olvides algo importante:
No es que te ha tocado la lotería.
Has trabajado duro durante años para conseguir lo que tienes.
No lo estropees en doce meses.

Tres reglas después de un “exit”
A los emprendedores que han vendido su empresa siempre les recomiendo tres cosas sencillas: cómprate un patrimonio intocable; no hagas otra cosa que viajar y disfrutar durante un año; y destina una porción de tu dinero a invertir en otras startups.
1. Construye un patrimonio intocable
Lo primero es asegurar una parte de tu patrimonio a prueba de bomba.
Cómpra la casa de tus sueños.
Y, dependiendo del dinero que hayas obtenido, compra un par de pisos que te puedan garantizar un pequeño ingreso mensual y asegúrate de que ambos sean intocables.
Nada de darlos en garantía. NUNCA.
Nada de garantías personales para ningún negocio, no importa que parezca muy bueno o creas que tiene garantizado el retorno.
2. Viaja y disfruta durante un año
Tu familia ha vivido años de estrés contigo, sobre todo tu mujer o marido o compañero/a de vida.
Durante años has estado ausente.
Ahora tienes el tiempo y la posibilidad de compensarlos para que ellos también entiendan que ha merecido la pena.
El éxito compartido se vive mejor.
Debes preparar el viaje con tiento, aprovechando viajes de recreo con visitas a centros avanzados de negocio.
Mientras tu familia aprovecha para visitar la ciudad, tú visitas centros de innovación y te mantienes al día de lo que está pasando en los sectores que te interesen.
¡OJO! Sin volver a dedicarle horas y horas.
Se trata de que te diviertas y te relajes y de que tu familia disfrute de ti.
Recuerda, al año tienes que volver con una idea de lo que quieres hacer.
3. Empieza a reinvertir con cabeza
La tercera etapa es volver al ecosistema emprendedor.
Pero ahora desde otro lugar: como inversor.
Las proporciones cambian según el tamaño del exit.
- Si has vendido por unos 5 millones:
Destina el 35% a patrimonio estable —la casa de tus sueños y un par de apartamentos que puedas alquilar por 700 y 1000 € al mes—.
Del resto:
- Invierte un 10 %, en pequeñas cantidades (50.000 a 100.000 €) en varias startups.
- No más de 5 ó 10 startups.
Diversificar es clave.
La mayoría fallará.
Unas pocas sobrevivirán.
Y alguna multiplicará el valor.
El resto del dinero entrégalo a un buen gestor de carteras, pero comprueba antes su recorrido y habla con sus clientes.
Mantén algo de tesorería para vivir mejor que antes.
- Si has vendido por unos 20 millones:
Aquí puedes pensar en un enfoque más profesional.
Destina el 35% a patrimonio seguro —la casa de tus sueños y media docena de pisos que puedas alquilar por 1500 y 2000 € al mes—.
Y dedica un 15%, a inversión en startups (de 50.000 a 100.000 €) en veinte startups.
Para hacerlo bien necesitarás ver, como mínimo, doscientos o trescientos proyectos.
Para ello necesitas una pequeña organización, que quizás sea más sencillo subcontratar o funcionar dentro de entornos de escuelas de negocios, incubadoras o aceleradoras con las que puedas siempre coinvertir.
Un consejo importante:
No inviertas tú solo durante, al menos, un par de años, hasta que ya te sientas seguro de lo que haces.
El resto del dinero entrégalo a algún buen gestor de carteras, pero comprueba antes su recorrido y habla con sus clientes.
Mantén algo de tesorería para vivir mejor que antes.
- Si has vendido por 100 millones:
En este caso debes hacer lo mismo que el caso anterior —el de los 20 millones— pero aumentado las proporciones cinco veces.
En este nivel la estructura cambia.

Tiene sentido crear una Family Office.
Una pequeña organización que te ayude a gestionar inversiones, filtrar proyectos y estructurar el patrimonio.
Es fundamental rodearte de profesionales con experiencia real.
Gente que haya trabajado varios años en otras Family Offices y tenga buenas referencias.
Y sí, disfruta de la vida y devuelve a la sociedad parte de lo ganado.
Merece la pena ayudar.
Crea hábitos inmejorables.
Ya sabes, los anglosajones devuelven mucho más y mejor que los hispanos.
Debemos empezar a mejorar nuestro posicionamiento…
* Si quieres entender mejor el camino del emprendimiento, muchas de estas reflexiones las cuento en detalle en mi libro: “Atrévete a Emprender”
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