¿Tu plan estratégico sobrevive al papel?

Hace unas semanas, Miguel Ángel Reyes, el CEO de GBO, hacía una pregunta que os traslado a todos.

  • ¿Quiénes de vosotros tenéis un plan estratégico escrito? 
  • ¿Quiénes le habéis puesto KPI´s para medir su desarrollo?
  • ¿Todos?

No me lo creo.

La mayoría de las PYMES, sobre todo, navegan sin rumbo siguiendo los deseos de sus clientes. 

Las grandes empresas lo tienen previsto, pero, seamos serios, en su mayoría son planes estratégicos de la dirección, que en muchos casos está lejos, en un país que no tiene mucho que ver con el nuestro.

¿Cómo se hace un buen plan estratégico?

Involucrando a todos los departamentos, haciendo un workshop de brainstorming sobre lo que queremos alcanzar y consiguiendo que sea una visión compartida por todos.

Con este tipo de workshop que marca el inicio del plan estratégico, tenemos gran experiencia a través de nuestro Discovery, que realizamos con el Equipo Directivo de las empresas que asesoramos.

Y luego, lo importante, es medir cada mes dónde estamos y volver al rumbo previsto cuando lo perdemos.

Siempre es más sencillo corregir fallos inmediatamente que dejar que se acumulen y luego sea más difícil conseguirlo.

El ejercicio de escribir un plan estratégico a 3-5 años, consensuado y medido, es un arma muy potente que debemos usar.

El Plan Estratégico debe ser, sobre todo riguroso en sus planteamientos, lo que los ingleses denominan “wishful thinking”, hay que dejarlo de lado. 

Si no podemos medirlo, ni estamos la mayoría de acuerdo que es posible –aunque sea ambicioso– es mejor revisarlo y llegar a objetivos concretos con el equipo.

Y no, no se trata de que todo el mundo opine, ni que tú no puedas marcar el rumbo como CEO. Se trata de que confrontes tus ideas con las de los demás, por lo menos con los directivos que te reportan a ti personalmente.

Me encantaría recibir vuestra postura en esto de los planes estratégicos.

Es un tema crucial para crecer.

La clave del crecimiento y la adaptación no reside en la rigidez de los planes, sino en la capacidad de adaptarse y reaccionar con agilidad

Otros artículos relacionados:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Del “piloto eterno” al impacto real en IA

Del “piloto eterno” al impacto real en IA

Hay algo que se repite demasiado. Empresas que “están probando cosas con IA”. Meses después… siguen probando. Los “pilotos” nacen con ilusión y mueren en reuniones de comité. Si llevas tiempo jugando con IA y no ha cambiado ni un número de tu Cuenta de Resultados, el...

La ley de la fricción útil

La ley de la fricción útil

No titubees. ​La fricción en los procesos es mala. La de la gente, puede obrar milagros. A veces, cuando un equipo está en debate pensamos que algo va mal.  Pero no siempre. He aprendido que la fricción útil —bien manejada— no destruye, sino que edifica. He...

Poco promete y mucho cumple. Sin bombo ni florituras

Poco promete y mucho cumple. Sin bombo ni florituras

Estamos en la era de las grandes promesas. Todas las startups afirman que van a revolucionar su industria. Todas las consultoras se autodenominan “líder global”. Todos los profesionales se jactan de ser "los mejores". Y, sin embargo, los que más huella dejan, prometen...

rodolfo-carpintier-cardom-logo

Email

rodolfo@rodolfocarpintier.com

© 2026 Cardom Digital S.L. by Rodolfo Carpintier