Los inversores no invierten en ideas … invierten en obsesiones

Ya te he contado anteriormente que la idea, por sí sola, tiene una importancia relativa.

Las ideas abundan.

Para tener éxito hay que estar obsesionado por sacarla adelante y tener mucho aguante.

Cuando llevas años viendo muchas presentaciones de emprendedores, te das cuenta rápidamente de quién se cree de verdad lo que te está contando… y quien simplemente está haciendo una obra de teatro y no se cree lo que cuenta.

Se nota enseguida.

El que está obsesionado con su proyecto, se comporta de manera distinta.

  • Habla distinto.
  • Responde distinto.
  • Y, sobre todo, transmite pasión.

Si, además, viene acompañado de un equipo que le ha comprado ya la idea y es un equipo bueno y bien balanceado.

Ya tienes mucho ganado.

Venderle la idea a un gran equipo es la parte más difícil para un emprendedor.

Si lo has conseguido, hacerlo con el inversor será mucho más sencillo.

Lo que realmente quiere ver un inversor

Un inversor busca tres cosas:

  • Un fundador obsesionado con resolver un problema.
  • Un equipo que ha decidido acompañarle en ese viaje.
  • Y la sensación de que ese grupo puede ejecutar lo que promete.

Cuando todo eso aparece, la conversación cambia.

Ya no estás defendiendo una idea.

Estás mostrando una misión en marcha.

No te dediques a buscar inversores.

Construye un equipo comprometido.

Si tienes un gran equipo, los inversores aparecerán.

Si no lo tienes, el dinero tampoco solucionará el problema.

Rodéate de los mejores

No contrates a gente “barata” porque no puedes pagar más.

Eso suele salir caro.

  • Busca a los mejores.
  • Convéncelos de que formen parte de algo grande.
  • Compensa su riesgo con participación futura.
  • Hazles sentir parte del proyecto.

Cuando el talento cree en la misión, el proyecto se vuelve mucho más fuerte.

La clave

No te conformes con cualquiera.

Construye un equipo en el que cada persona sea top en su área.

Convéncelos de tu visión. La confianza no se fuerza. Se gana.

Hazles partícipes del camino.

Porque cuando un equipo brillante se reúne alrededor de una obsesión compartida… entonces sí.

Los inversores empiezan a escuchar.

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