¿Ganarte la vida desde las Maldivas?

En una época donde las oficinas ya no dictan los límites de nuestro horizonte laboral, imagina la posibilidad de despertar cada mañana con la vista de las aguas cristalinas de las Maldivas…

Eres un nómada digital, y sí puedes.

Un nómada digital es alguien que tiene unas habilidades que puede ejercer por Internet desde cualquier parte del mundo.

La inmensa mayoría de ellos son jóvenes sin ataduras.

Pueden y lo hacen, vivir de su trabajo online desde las Maldivas.

¿Es para ti?

Aparte de que te deje la parienta -o el pariente- si eres una PYME del Siglo XX, estás atado al carro y no puedes irte por mucho tiempo a ningún lado.

Ya sabes, “el ojo del amo engorda el ganado”.

Dirigir tu PYME desde una isla paradisíaca se me antoja difícil.

Sin embargo, si eres un “copywriter”, un especialista en marketing digital o incluso un publicista sin ataduras, sí puede ser tu destino final.

Pero antes que reserves el vuelo, te aviso.

No todo es del color que lo pintan.

El paraíso tiene pegas del tercer mundo que no estás acostumbrado a tener y, por supuesto, si te pones malito, mejor volver a casa pronto.

Leo con frecuencia las aventuras de este tipo de “nómada digital” y mi alma de niño les envidia, pero luego pienso en la arena, los chinches, los mosquitos, y hasta me parece idílico mi jardín.

Tengo amigos que “usan” a los nómadas digitales, para sus “aburridos” negocios del Siglo XX.

Todavía son pocos, pero el número crece.

Quizás, alguno de tus hijos/as ya son nómadas digitales, o peor, son nómadas físicos que se ganan la vida llevando barcos de terceros de un lugar a otro, y reparándolos para vivir libres y aventureros.

¡Sí, la aventura de los piratas no tuvo ninguna gracia!

En fin, tu hija vive con un aventurero sudafricano, manitas él, que se gana la vida de puerto en puerto…

Claro que el aventurero puede ser tu hijo.

¡Vivir y dejar vivir!

Podrías encontrar inspiración en esta flexibilidad laboral para adaptarla a tu propia carrera profesional de manera menos radical, pero que igualmente logre generar un cambio en tu concepto del equilibrio entre vida laboral y personal.

A medida que el mundo se vuelve más conectado, las oportunidades para redefinir cuándo, cómo y dónde trabajamos se expanden, mantente alerta, innovar requiere cambios sustanciales en nuestras costumbres y en la visión que tenemos de nuestros negocios.

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