La humildad del líder

Pasa hasta en el Golf.

Sales al campo con un petardo que juega tan mal como tú y no para de corregirte, otro día sales con un “hándicap” 0 y es todo amabilidad. Sólo te corrige si le preguntas y te hace correcciones que te mejoran y se agradecen.

Con los ejecutivos en las empresas pasa algo similar.

Los que te dan lecciones son los que menos deberían hacerlo.

Los líderes no son humildes por naturaleza.

Lo tienen que entrenar.

Algunos no lo consiguen nunca, otros lo entrenan toda la vida para parecerlo.

¿Es tan difícil?

Cuando tienes una trayectoria de éxito y has logrado cosas que la mayoría nunca tendrán, te sientes orgulloso y te cuesta disimularlo.

Pero, la mejor recomendación es, siempre hablar de los demás cuando se tratan de dar noticias positivas.

  • “Esto os lo debemos a todos”

y hacerse con la culpa cuando no sea así.

  • “Ha sido culpa mía”

Un líder que ensalza a su equipo y se hace perdonar su liderazgo, triunfa a largo plazo y consigue equipos que le respetan y le siguen.

Nunca eches broncas en público.

Sólo en privado y manteniendo el tono,

  • ¿Qué podríamos haber hecho mejor?
  • ¿Cómo puedo ayudarte para que esto no vuelva a suceder?
  • ¿Qué te hace falta para conseguirlo?

Sobre todo, en las PYMES, con poco personal, nadie que se ocupe de la plantilla y jefes completamente exhaustos, todavía impera el grito.

El talento no deja que le grites.

Los buenos se van y se quedan los que no tienen alternativa.

Rara vez son los mejores.

¡Contente!

Consideremos la humildad del líder como el silencioso “superpoder” del liderazgo eficaz.

La verdadera prueba de un líder no reside en cuánto destaque en el escenario, sino en cómo eleva a otros para compartir ese espacio.

Al final, la grandeza de un líder se mide mejor no por la altura de sus logros, sino por el elevado impacto de su equipo.

Mantenerse humilde no sólo es una virtud, sino una estrategia vital para quien busca no sólo dirigir, sino verdaderamente inspirar.

De esto se trata nuestra Sesión Discovery, de escuchar y entender lo que impulsa a las personas que conforman tu equipo, y con ellos identificar los modelos para expandir el negocio y aplicar las herramientas de innovación que impulsarán el crecimiento.

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