Mi primer correo de Internet y los 30.000 dólares mejor gastados

¿Treinta mil dólares por conectarte a Internet?

Sí, y no me arrepiento ni un segundo.

Estaba en Estados Unidos, enviado por Telefónica Sistemas para evaluar si tenía sentido seguir invirtiendo en el sistema X-25, un desarrollo de Telefónica I+D que llevaba años devorando presupuesto sin resultados claros.

Entre reuniones y visitas, un amigo de Stanford me dijo:

—Tienes que probar esto. Es el futuro.

Era el correo electrónico… cuando apenas había cien mil usuarios en todo el mundo, casi todos profesores americanos.

Para conectarte y acceder a información online, la única opción viable era Compuserve: carísimo, complejo y facturado por consumo.

En dos meses, me dejé más de 30.000 dólares consultando bases de datos, descargando informes y probando todo lo que podía.

Pero lo que descubrí me quedó grabado… Internet iba a cambiarlo todo.

Cuando volví a España, tomé una decisión: dejé Telefónica y monté mi propia empresa, SMM, para hablar a los empresarios sobre ese mundo que estaba por venir.

Durante un par de años, hice giras por toda España, reuniendo a decenas de directivos y empresarios en hoteles para explicarles cómo el mundo “online” iba a transformar sus negocios.

Fue rentable, hasta que Microsoft empezó a regalar cursos de Internet… y mi negocio desapareció de un día para otro.

Pero mi primer correo de Internet, y esos 30.000 dólares, fueron una inversión clave. 

Me abrieron la puerta a una carrera entera en el mundo digital y a entender que:

Apostar temprano —aunque sea caro— se paga con creces, si ves antes que otros lo que viene.

El uso de Compuserve también me permitió llevar a cabo un estudio sobre la empresa conjunta que tenía Telefónica Sistemas con EDS (Electronic Data Systems), analizar la competencia y llegar pronto a una conclusión que hizo que cerráramos la empresa.

No era rentable ni lo iba a ser nunca.

Los americanos nos habían robado el bocadillo y habíamos perdido la ventaja competitiva que tuvimos en su momento.

No hay que olvidar que el sistema X-25 lo inventó Telefónica.

En cualquier caso, fue cuando tomé la decisión.

Dejé Telefónica Sistemas y monté SMM (Sistemas Modernos de Marketing SL) creadora de un curso de 8 horas, que daba yo personalmente a entre 80 y 100 empresarios a los que había convocado en un hotel de la zona.

Hice docenas de repeticiones de este curso por toda España.

Todavía hoy hay empresarios que me saludan porque se acuerdan de que habían pagado 30.000 pesetas y “sufrido” mi presentación durante 8 horas.

Fue el inicio de mi carrera en solitario sin depender de un sueldo.

Menos tranquila, pero más emocionante.

Y sobre todo… con la libertad de seguir aprendiendo y compartiendo.

Si sientes que tu negocio necesita identificar vías de transformación para mantenerte competitivo…

O crees que tus procesos internos requieren una actualización para potenciar la productividad.

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Te aportaré mi experiencia, foco y visión.

Buen finde.

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