A finales de los 90 presidía CommerceNet España, una asociación que reunía a grandes empresas y pequeñas startups del incipiente mundo de Internet.
Un día me llamaron Jorge Juan y Silvia García, fundadores de Netjuice, una pequeña consultora de desarrollo web que también había creado dos proyectos propios:
- Sportarea —el primer portal de deportes en España
- Donde Comprar —el primer comparador de precios español
Querían que, como presidente de CommerceNet, presentara Donde Comprar en sociedad.
Acepté sin pensarlo mucho, ya que eran socios de CommerceNet.

El evento fue un bombazo: más de 500 invitados, un centenar de medios y la primera vez que España veía en directo un motor comparador de precios.
Yo pensaba que, tras el éxito, la comida de agradecimiento sería tranquila…
Nada más lejos.
Jorge Juan y Silvia no querían darme las gracias, tenían otro plan:
—Queremos que seas socio “refundador” de Netjuice.
—A cambio de tu empresa SMM, seremos tres a partes iguales.
Me ofrecían integrar mi empresa SMM en Netjuice a cambio de un 33% de la sociedad.
Su entusiasmo y visión me atraparon.
En menos de una semana acepté.
Netjuice dejó de ser sólo una consultora y, con la idea de replicar el modelo de Idealab (el famoso “company builder” de Los Ángeles, EEUU), nos lanzamos a levantar 400 millones de pesetas.

En el camino apareció Carlos Dexeus, que no sólo entró como socio, sino que nos ayudó en la captación de capital hasta lograr 10.000 millones de pesetas (unos 60 millones de euros actuales).
Con ese capital, recompramos participaciones de Sportarea y Donde Comprar y empezamos a invertir en nuevas startups.
La historia de la entrada de Carlos en Netjuice merece ser contada.
En realidad, fue uno de los muchos potenciales inversores que visitamos, pero a él le gustó tanto el proyecto que quiso entrar como nosotros y ser también socio refundador.
Bueno, y eso ¿por qué?
Nosotros andábamos buscando 400 millones de pesetas y él nos ofreció, a cambio de ser socio refundador con nosotros 3, conseguir 10.000 millones.
Así que Jorge Juan, Silvia y yo, después de hacer algunas averiguaciones y saber quién era Carlos Dexeus y el prestigio que tenía -y tiene- en el mercado financiero, aceptamos su propuesta.

Le dijimos cómo habíamos valorado nuestras participaciones y el valor de SMM en la aportación y el ingresó la misma cantidad en efectivo.
Así, los “tres refundadores” pasamos a ser cuatro.
Esta experiencia fue mi primer contacto real con el modelo de “company builder” y una lección enorme sobre cómo una simple presentación puede cambiar tu rumbo profesional… si tienes el criterio para leer la oportunidad.
Si alguna vez sientes que tu proyecto necesita ese giro —una presentación que lo eleve, una conexión clave, una estrategia que lo transforme— podemos intentarlo juntos.
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