Lluvia de ofertas: pescando en la captación de clientes 

El enfoque masivo y a menudo impersonal en la captación de clientes, puede no ser el camino óptimo para construir relaciones comerciales sólidas y duraderas.

Recibo, a diario, un par de ofertas de gente que me contacta por LinkedIn.

La mayoría son Growth Hackers -teóricamente expertos en conseguirte contactos cualificados de posibles clientes.

Muchos provienen de Argentina y ofrecen sus servicios en un formato en el que te cobran unos honorarios fijos y un variable sobre los contactos que te consigan y las contrataciones que hagas.

  • ¿Merecen la pena?

En la mayoría de los casos son servicios como los que ofrece su competencia en España y, aunque parecen algo más baratos, la diferencia no es gran cosa y, aunque puede que sirvan para casos de venta de productos, no los veo en nuestro caso, en los que la confianza es algo que hay que ganarse poco a poco.

Pero lo que sí me produce es un pensamiento general sobre como dirigirte a tus clientes.

La forma en la que cada una de estas empresas se dirige a ti es muy diferente.

En la mayoría de los casos, se trata de una respuesta que se ve claramente que es automática y que no tienen ni idea de que va tu empresa.

De vez en cuando, algo es diferente, ves que se han preocupado de ver tu página Web, de estudiar tu perfil en LinkedIn…

  • ¿Cómo lo haces tú?
  • ¿Analizas primero a tus potenciales clientes y les ofreces algo que pueden necesitar personalizando la oferta inicial?
  • ¿No te merece la pena y automatizas el marketing para que, por porcentajes de respuestas, te sea conveniente?

El que tengamos acceso rápido, vía LinkedIn a mucha gente, no debería ser una fuente de spam sino un mar en el que “pescar” con cuidado.

No es lo mismo una merluza de piscifactoría que una merluza de pincho.

Busca la mejor captación de clientes.

Evita a los tóxicos, genera confianza y negocio a largo plazo.

Y, sí ya sé, en estos tiempos el largo plazo no existe.

Yo prefiero pocos clientes y buenos, que muchos tóxicos.

Te resalto la importancia de volver a los principios básicos de la comunicación empresarial: el valor de la personalización, el conocimiento profundo del cliente y la construcción de confianza como pilares fundamentales para el éxito a largo plazo.

Analiza tu aproximación al mercado, priorizando la calidad sobre la cantidad, para fomentar relaciones genuinas que propicien un crecimiento sostenible y beneficios mutuos.

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